Este relato, compartido por la hermana Leonor Sanabria, es una poderosa ilustración del amor refinado de Dios que trasciende las apariencia...
Somos una iglesia seguidora de Cristo, sedientos de la presencia de Dios, y hambrientos de su palabra, vigilantes del buen testimonio, para agradar a Dios en todo tiempo, siempre cuidando la SANA DOCTRINA, para mantener la santidad y por misericordia de Nuestro Dios aferrarnos a la Salvación preciosa que nos regalo nuestro Señor Jesucristo en la cruz del Calvario. Tenemos la convicción que el Señor obrara en ti, querido amigo, dándote a conocer el plan de salvación por medio de esta web, y aprovechando nuestras redes sociales como medio de aprendizaje de la palabra de Dios.